Un freaky llamado Pere Romeu

Un freaky llamado Pere Romeu

Tertulias en 4 Gats

Pere Romeu, primero por la derecha.

 

Si hoy admiramos a Els 4 Gats en gran parte se debe a la iniciativa de un personaje singular llamado Pere Romeu. Y no porque fuera un empresario hostelero que dedicara su actividad en este sector, sino más bien todo lo contrario, seis años antes de la apertura de 4 Gats, este polifacético personaje creó el “Gimnasio Catalán Centro de Sport”, donde además de sudar la camiseta, se pretendían realizar exhibiciones deportivas y exposiciones de obras de arte. Cabe decir que la práctica deportiva era una de sus aficiones y se le puede considerar como un atleta de la época ya que entre otros deportes, practicaba esgrima, alpinismo, remo, vela o ciclismo.

El gimnasio estaba ubicado junto al apeadero de Provenza de los Ferrocarriles de Sarrià y aunque su objetivo era que se realizaran variadas exposiciones de pintura, sólo se realizó una el 15 de mayo de 1892. Y llegados a este punto cabe preguntarse: ¿qué pintores expusieron?. Entre ellos estaban Ramón Casas y Miguel Utrillo, ¿os suenan de algo?. Suponemos que sí y además, cinco años más tarde, el trío mantendría su estrecha relación en Els 4 Gats.

Lo efímero de los negocios de Pere Romeu se manifestó en una aventura gimnástica que duró tan solo un año.

Por ello decidió dirigir su horizonte hacia otros lares y pensó en lo vivido años antes trabajando como animador y camarero en el cabaret “Le Chat Noir”, ubicado en el barrio de Montmartre de París. Motivado por el ambiente social de aquellos días en los que la bohemia era protagonista en la vida de muchos ciudadanos, quiso emular al Chat Noir y trasladar ese espíritu a Barcelona y crear algo similar. También porque otro componente del espíritu bohemio propiciaba que la alta burguesía financiara a los artistas por su alta valoración o placer ante la belleza artística. Y porque la conexión con los pintores más destacados era muy cercana. ¿Recordáis los del gimnasio?, pues a la causa se añadió Santiago Rusiñol.

Una lluvia de ideas de este grupo de intelectuales con mucha fuerza creativa, convenció a dos ilustres personajes de la burguesía catalana, Maties Ardèniz y Manuel Girona para hacerse cargo de la parte crematística, propiciar el rectorado de la ilustre universidad de Els 4 Gats a Pere Romeu, abrirlo el 12 de junio de 1897 y convertir al local en un lugar tan de moda que si no se pasaba por allí “no se era nadie”.

Levita, barba, sombrero de ala ancha, fumador de puros…, esas eran condiciones indispensables para ser modernista, y Pere Romeu las adaptaba religiosamente en su estética al frente del negocio, algo que hoy encajaría perfectamente con la definición de freaky. Personaje singular que propició variadas anécdotas al frente del restaurante, que valen la pena conocerlas y que iremos desgranando en este blog a modo de pildorillas pues cada una de ellas merece un capítulo.

Estad atentos, las contaremos.

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