Paco Villar: “Els 4Gats era diferente a todo lo que se conocía” (Primera entrega)

Paco Villar: “Els 4Gats era diferente a todo lo que se conocía” (Primera entrega)

Paco Villar en 4 Gats

Paco Villar durante la entrevista en Els 4 Gats

Un viaje al pasado. La Barcelona de principios del siglo XX. En blanco y negro. Los cafés eran el centro donde se citaba la sociedad barcelonesa y las tertulias estaban en pleno auge. Inevitablemente, recuerdo esos cuadros de los pintores impresionistas en el que los cafés llenos de gente y las terrazas parisinas son las protagonistas. Paco Villar es el guía de nuestro viaje a través de la publicación de la segunda entrega de Barcelona, ciudad de los cafés (1880-1936), de la editorial Viena. Desde la imagen clásica del café, la irrupción de los cafés modernistas, la aparición del barman y los licores ingleses.

Para ello, nos citamos en uno de los establecimientos más míticos de Barcelona, Els 4Gats, colaborador de la edición y gran protagonista. Se respira historia. Sus paredes fueron las privilegiadas en presenciar las tertulias de auténticos artistas desde su apertura el 12 de junio de 1897. El excéntrico Pere Romeu como encargado, Santiago Rusiñol, Ramón Casas, Miquel Utrillo, Picasso, Carles Casagemas, Mateo y Angel Fernández de Soto, Ricard Opisso, Jaume Sabartés, entre otros grandes, fueron colaboradores habituales. ¿Un secreto?, Picasso hizo la primera exposición en el establecimiento y fue un auténtico fracaso.

¿Qué le ha llevado a escribir la segunda parte de Barcelona, ciudad de los cafés?

Desde el primer volumen quería hacer una evolución de la sociedad y de la ciudad a través de los establecimientos públicos y esto es lo que me ha llevado a esta segunda parte y posiblemente habrá una tercera. El café se consideraba como un centro social de reunión de la sociedad de Barcelona.

¿Cómo era esa sociedad barcelonesa de principios del siglo XX?

Una sociedad en la que su vida transcurría alrededor de las tertulias, que eran el espejo de las clases sociales. En un mismo establecimiento podías tener representados todos los elementos sociales que habían en la ciudad. Esta época es, tal vez, la más importante de las tertulias, no sólo políticas, sino de cualquier tipología.

¿Podríamos considerar que esa es la época dorada de los cafés?

Seguramente. Es una época excepcional. Desde la inauguración del Gran Café Colón (1897), en la esquina de Plaza Catalunya con Paseo de Gracia. La explosión de los cafés modernistas que dieron a Barcelona un componente muy particular, como el Lion d’Or o Els 4Gats. Luego, cuando se empieza a consolidar el Eixample, los cafeteros son los primeros en instalarse en la Plaza Catalunya y en el Paseo de Gracia, que parecía que iba a ser el centro de la ciudad y así fue. Todo ello no lo encontramos hasta que se urbaniza la Plaza Catalunya y aparecen los cafés más grandes que se abrieron, como el café Alhambra, el café Novedades o el café Continental. Después, hay un cambio de concepción. Es el período de la introducción del bar, del barman, de las bebidas americanas, el cóctel y los licores ingleses.

¿Cómo eran estos cafés?

A principios del siglo XX se adapta la imagen clásica del café. Un café con grandes ventanales, sin departamentos interiores, estos son los grandes cafés que surgieron. Como el Café Colón o el Novedades, en el Español dicen que cabían hasta 5000 personas. Luego esta la versión modernista, como es el caso de Els 4Gats, una vuelta al café o a la hostelería del siglo XVIII, con compartimentos. Hay un momento que parece ser que los cafés están demodé. Entonces el café antiguo sí que desaparece y la modernización de los cafés acaban de darle una vuelta al café ochocentista.

¿En qué consistió la modernización de los cafés?

En establecimientos que quería abarcar todo, unos de una manera y otros de otra. Representar la estética del café antiguo, pero con todo modernizado, como el café de la Rambla. Las tertulias aún estaban en pleno auge aunque la aparición del cine, de los clubs, de los music halls, iba en contra de los cafés como punto de reunión. En el siglo XIX no había tantas actividades y el café era el centro en el que iba todo el mundo, esto va disminuyendo conforme se va modernizando la sociedad barcelonesa y, sobretodo, cuando entra en el siglo XX con la Primera Guerra Mundial. Hay un delirio total con las bebidas alcohólicas y las drogas como espíritu de modernidad.

Barcelona, Cidad de Cafés

Imágenes del Hotel Continental, Café Novedades y Hotel Colón.

El Modernismo aparece como un estilo rompedor que invadió el contexto social barcelonés. ¿De qué manera la ciudad lo acepta?

Se había manifestado por aquel entonces con La Pedrera de Antoni Gaudí, que estuvo muy discutida durante un tiempo. Es un nuevo estilo que también abarca otras disciplinas, no sólo artísticas o decorativas, arquitectónicas de cafés, sino que también hablamos de pintura, literatura, etc. En Europa ya se estaba desarrollando más o menos, entonces aquí tuvo un auge social, sobretodo en arquitectos y diseñadores. Prácticamente hubo una época que cualquier establecimiento público que se abriera en Barcelona entre el 1897 y 1904 era decorado al estilo modernista.

En el libro comentas que, “Los 4Gats era diferente a todo lo que se conocía”. ¿Qué es lo que le diferenciaba del resto de cafés?

Absolutamente todo. Desde la arquitectura, de estilo neogótico de Puig i Cadafalch, a la decoración. En ese momento sólo había un precedente que era el Lion D’Or, con una sala fantástica, era como un estilo que iba a buscar los orígenes. Después, porque el núcleo central de Els 4Gats eran artistas y bohemios. Y finalmente porque tuvo un propietario y un director de lo más peculiar, Pere Romeu.

Que no era un empresario de la hostelería, precisamente.

Él era un bohemio que, de vez en cuando, según las circunstancias de su vida, era o más bohemio o más deportista.

by Raquel Rabadán

(Primera parte de la entrevista)

 

Paco Villar

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